Ihab | Jefe de producción

Como Jefe de producción, mi trabajo consiste en garantizar que todos los miembros de la fábrica puedan hacer su trabajo.

Se trata de asignar personas a las distintas máquinas en función de las órdenes de producción. Me aseguro de que la máquina esté configurada o modificada para el trabajo correspondiente y resuelvo las averías cuando sea necesario. Prefiero rotar a los empleados en la medida de lo posible para que sigan siendo versátiles y estén motivados. También estoy pendiente de los plazos de entrega y realizo comprobaciones. Y me aseguro de estar donde tengo que estar.

En este trabajo, me siento responsable de cómo se desarrollan las personas. Es importante que el ambiente sea bueno y la moral se mantenga alta. Cuando se tiene eso, la empresa funciona como una máquina bien engrasada. En los años que llevo aquí, he sido testigo de un considerable crecimiento de la empresa y, como resultado, he podido orientar a muchos nuevos compañeros, lo que, por supuesto, es muy divertido.

Cuando tenía 18 años, empecé en Van der Valk como asistente de montaje general. Aquí se valora la iniciativa y la capacidad de pensar junto con los demás, lo que te da confianza para desarrollarte. Llevo 15 años trabajando aquí, he manejado todas las máquinas y he conseguido dirigir a un grupo fantástico de personas.

Lo bueno de esta empresa es la mentalidad: siempre puedes hablar con cualquiera, a cualquier nivel. Aquí la gente no son números, sino personas reales, que se tratan con respeto.